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::SUÁREZ DEL OLVIDO por Bruno Marcos::

Parece una gran ironía o algo tremendamente simbólico que al presidente que hizo nuestra transición política de la dictadura a la democracia le atacase esa enfermedad tan terrible que nos hace olvidar todo, porque, precisamente, la transición se hizo sobre el frágil suelo del olvido, sobre una propuesta enérgica de desmemoria. Los hombres de esos días probablemente se lanzaron al futuro a cuerpo descubierto convencidos de que el pasado era irreparable.
Han pasado ya varias decenas de años y a los que consideramos que hay que renovar aquel proyecto la muerte de este presidente nos hace ver mejor su valor en la perspectiva de un país por el que aún campaban a sus anchas una porción de fantasmas de verdad, desde militares golpistas a terroristas de varios tipos.
Hay muchos males cuya raíces siguen socavando el presente de España, ese frágil suelo hecho de cosas nuevas y de olvidos. Yo creo que la transición no está finalizada, porque vivimos en las coordenadas que se instauraron entonces, sino que más bien está enquistada y hay que clausurarla. España ya es otra. Tal vez haga falta vernos con el agua al cuello como ellos para que existan los nuevos pactos de la Moncloa. Después de ellos quizá podamos mirar al pasado y hacer de él un relato coherente y justo y podamos, tal vez, olvidarlo.

::LEOPOLDO MARÍA PANERO AL MITO por Bruno Marcos::

Era un hombre destruido que resultaba indestructible, un hombre que parecía que se estuviese muriendo desde hace décadas, por eso, amanecer hoy con la noticia de su muerte definitiva, sin aviso de tan avisada, nos ha dejado helados a todos aquellos que pusimos la mirada en él algunas veces. Lúcido y loco se tomaba siempre la molestia de ser Leopoldo María Panero, lo que se esperaba de él. Tierno, dolido y cruel. Cuenta su biógrafo mil y una chifladuras y su hermano, Michi, el pequeño, se asombraba de que además era longevo. Poco más les ha sobrevivido a sus hermanos. Ha resistido lo suyo no obstante dando batalla a toda clase de fantasmas y ahora queda abierta la puerta para que el mito crezca a sus anchas sin que incomode a nadie porque ya no está vivo, tal vez hasta sus libros queden libres de derechos sin herederos. Decía Michi en la segunda película, 'Después de tantos años’, que todos presumían de ser amigos del gran maldito pero que cuando se corría la voz de que a Leopoldo le soltaban del manicomio se iban a Civitavecchia. Ahora ya todos podremos decir que fuimos amigos del genio maldito y que vivimos en su tiempo aunque sólo hayamos sido figurantes ocasionales del escenario de destrucción que construía a su paso.

::LO PEOR DE LOS GOYA por Bruno Marcos::


Por mucho que se empeñen en negarlo lo de los Goya es enteramente un concurso de dedicatorias de todo tipo, desmesuradas o sucintas, exhaustivas, universales, lacrimógenas, festivas, románticas, serias y en broma, enigmáticas algunas e, incluso, encriptadas otras. Unos se acuerdan de su abuela, otros de su mujer a la que apenas vieron durante los durísimos rodajes, uno incluso se acordó de una gente de Guadalajara y Armiñán de unos mañicos que se le aparecieron en un cabaret de París recién acabada la guerra mundial. Otra, tan excitada se puso, que le dijo directamente en su cara a uno de las butacas que era, ni más ni menos, que la mejor persona del mundo.
A casi todos parece que, con darles un Goya, les hubieran catapultado a los cielos eternos y empiezan con la hemorragia de agradecimientos y deben todos tanto a tantísima gente que uno cree que los Goya tendrían que ser colectivos y darse a cientos de personas cada uno y en vez de llegar a unas pocas decenas de afortunados hacerse extensivos a varios cientos. 

::OMAITA CATALANA por Bruno Marcos::



Es imposible tomarse en serio este país en el que hasta los humoristas se ven incapaces de zafarse de la trapacería nacional y los coge de lleno y los deja como un trapo. Pero qué cabe esperar si en nuestra historia está hasta haberlos asesinado como a Muñoz Seca, del cual se dice que exclamó ante el pelotón: «Podéis quitarme la hacienda, mis tierras, mi riqueza, incluso podéis quitarme, como vais a hacer, la vida, pero hay una cosa que no me podéis quitar… y es el miedo que tengo». Además que los soldados que lo fusilaron le pidieron perdón por lo que estaban obligados a hacerle, es decir matarlo,  y que él los consoló diciéndoles que estaban ya perdonados, que no se molestaran... «aunque me temo que ustedes no tienen intención de incluirme en su círculo de amistades». También se cuenta que, cuando supo que le ejecutaría Pedro Luis Gálvez, oscuro bohemio poeta, le dijo: «Honradísimo, Gálvez, honradísimo». Todo muy triste, muy patético: España.
Y ahora resulta que se ha armado un espolín porque los Morancos se han separado a raíz de que uno, no sé cuál, se declaró partidario del referéndum secesionista en la tele catalana. Al poco han reculado porque cosa tan grave no podían asumirla ellos, ni les compete, ni unos hermanos han de dividirse por tan poca cosa y quedar en el aire y de la mano suya las Españas partidas.

::FELIPE Y MAS por Bruno Marcos::


Ha habido tantas cosas lamentables en el debate de ayer entre Artur Mas y Felipe González que uno no sabría por dónde empezar. Lo primero que llamaba la atención por un lado era que Mas sonriera todo el rato como si lo que se tratase allí no tuviera la menor importancia y, por otro, que Felipe se pusiera muy serio como si estuviese en su mano salvar España. Y lo más penoso era que por momentos conseguía el expresidente mítico asustarle a uno, y a uno en su sofá le daba pena que Felipe estuviera jubilado porque con esa mirada y con el canoso aura de erizados pelos parecía que iba a envestir al otro que se quedaba alelado y que lo iba a cornear y a inundar de pactos y a rebautizar de patriotismo hispano aunque todo excitado no encontrase ni un sólo argumento que se tuviera tieso.
En un momento dado Mas se ruborizó a lo bobo y estuvo a punto de admitir que si los de Madrid le soltasen más pasta se olvidaría de toda la martingala separatista. Cuando el moderador se lo dijo claramente el Artur se encogió como quien dice "puede" y Felipe rebufó que eso sí que no, que eso sería muy poco serio, con lo serio que le habían hecho ponerse. 
Pero lo más lamentable de todo es lo que más desapercibido pasa, y es que ese hombre, ese Felipe González, después de gobernar este país más de catorce años, salga ahí como si no tuviera responsabilidad alguna del país desbaratado que tenemos, y, lo que es peor, que hablaba de España como una cosa que no tenía remedio, como una fatalidad.

::LA DEMOCRACIA EN GAMONAL por Bruno Marcos::


Según se mire ahora todo es susceptible de ser democrático o antidemocrático. Para unos las algaradas, con roturas de cajeros y escaparates varios, con quema de contenedores de basura y otras pequeñas proezas destructivas, son el súmmum de la acción demócrata, la misma voz pura y destilada del pueblo y, para otros, son atentados como los atentados de verdad con bombas y víctimas. 

Para unos y otros los de enfrente son los antidemócratas, los fascistas y hasta nazis, porque no piensan como ellos y cuanto más poder se tiene más fascista se es. En el momento en el que los sublevados de Gamonal detienen la obra por las malas se empoderan y uno empieza a preguntarse si con su fuerza de protesta no estarán aplastando a quienes les gustaba el bulevar y a toda esa mayoría que dicen votó al pp en ese barrio en las últimas elecciones en las que el dichoso bulevar figuraba como ya proyecto.

Los de Gamonal han tenido sus minutos de gloria aunque su reivindicación de que no se les mejore la calle no haya quién la entienda. Pero claro, hay que ir un poco más allá de la máxima de Ortega, uno es uno y sus contradicciones, y Gamonal, por lo que cuentan de que es como el Vallecas de Burgos, no va a andar indigente de ellas.
Un edil de otra provincia ya ha pedido una gamonalada para su urbe y a buen seguro que los avistadores anden ya por el barrio para fichar de entre los insurrectos de arrabal futuras figuras de la política redentorista.
Los vecinos, por su parte, hacen una colecta para sacar del talego a los rompecosas y ,tal vez, les den una beca para perfeccionarse. Mientras uno en su sofá, medio dormido, piensa en qué ocurrirá cuando vengan los antidemócratas de verdad, los fascistas y hasta los nazis, piensa si en realidad ya han vuelto, o si, tal vez, no se hubieran ido nunca, o que, realmente, los antidemócratas somos casi todos, cada uno en la medida de sus posibilidades.

::REVOLUCIÓN DE LO SÓRDIDO por Bruno Marcos::


No minusvaloremos la potencia revolucionaria de los extraños sucesos que están aconteciendo en el barrio burgalés de El Gamonal. No sé si todos aquellos que reclaman que la ciudadanía pase a la acción se refieren a esto y si se ven satisfechos. Cada día oímos a alguien que, frente a los estragos de la crisis y la corrupción, se asombra de que las turbas no pasen a sangre y fuego el país. Hasta ahora habían tenido que conformarse con los extemporáneos atracos a supermercados del sindicato andaluz de trabajadores que poco le falta para renombrarse como el sindicato del hambre. Pero lo cierto es que se ha producido esta reacción que ha dejado a todos un poco con el paso cambiado y da cierto pavor oír que no quieren un bulevar, duelen los oídos cuando uno escucha que protestan porque haya más silencio, menos contaminación, zonas verdes, peatonales y carril bici...

::MUERTOS DE HAMBRE por Bruno Marcos::



Cómo sorprende hoy una noticia: "Tres personas de una misma familia muertas por comer alimentos caducados". Y de entre todas las tonterías que oímos tanto en los medios de comunicación como en la calle, dichas tanto por políticos como por el pueblo llano, de entre las chorradas de tertulianos, amigos, familiares o vecinos, de entre las homilías redichas de los columnistas, con el soniquete de fondo insoportable de los catalanes, de pronto, amanece este hecho sin más, limpio, nítido, pequeño, incontestable. Ya están muertos por comer... muertos de hambre... como se oía antes. Mañana saldrán los unos y los otros a ponerse la nota si pueden en su costal, porque la culpa de que se mueran algunos de hambre siempre la tienen otros, como de todo, el clima lo deciden los gobiernos.

::CATALINISTÁN por Bruno Marcos::

Leo que lo describen como  “un monstruo de nariz aguileña, pelo rastrojero, cuerpo de araña y cerebro de trapo” y a mí que tanto me gusta el esperpento este de Albert Pla me resulta muy desagradable, quizá porque no es una literaturización de lo real sino una realización de lo literario. Efectivamente leo más tarde que de niño era boy scout y campeón de natación, lo cual confirma su construcción teatral, redicha, falsaria y con un punto comercial.
Las canciones son horribles, con un falsete repulsivo que no deja a uno acabar de oír la letra. Pero va y dice una cosa que hasta sería un acto patriótico en medio de la que está cayendo y que tampoco es nueva, que  ser español da asco. Pero claro esa afirmación en el contexto de catalinistán no es más que una tontería. Tenía que haber dicho que ser español le da asco y catalán también.

::GATSBY DESTROZADO por Bruno Marcos::

Decir que la película que han hecho este año sobre la novela El gran Gatsby destroza la obra literaria es poco porque va más allá, destroza todo nuestro tiempo mostrándonos no sólo incapaces de escribir novelas como esa sino incapaces de entenderlas e impotentes para defenderlas. No sé ni quiero saber quién ha dirigido ese bodrio amanerado, cursi, ribeteado, aburrido, torpe e infantilmente siniestro. No es que el film sea malo es que carece de todo sentido de la realidad y saca a los personajes como si fueran un grupo de idiotas repeinados cuya estupidez les inhabilitaría como sujetos dramáticos y cuyo paso por un relato tan bien armado como el de Scot-Fitzgerald se tornaría harto improbable. Esta película es al cine todo lo contrario que la novela El gran Gatsby a la literatura. La otra, la de Robert Redford parece a su lado una obra maestra. Una cosa adulta. Y ya no hablemos de que suprima el jazz.

::RELAXING CUP OF CAFÉ CON LECHE por Bruno Marcos::



Hay que reconocer a Ana Botella el mérito de haberse tomado la molestia de parecer maja y guapa sin serlo, rompiendo además así la principal divisa del aznarismo, ser feos y desagradables y asi parecer eficientes. Lo que más me llama la atención es que pretendiendo conseguir los juegos olímpicos colaborasen tanto en no traerlos. Por mí perfecto porque me aburren y un país que se pasa verano e invierno pendiente de los mecánicos efectos del trabajo del cuerpo me parece de cretinos. Seamos serios, el deporte es una cosa de chiquillos, una prolongación de la infancia exploradora de las elementales leyes de la física, y nuestros políticos lo saben, lo único que les apetece de toda esa movida es volver a la fiesta del ladrillo, una nostalgia de la Bélle Époque de los noventa. 

Dopaje y corrupción debe ser lo que ven los foráneos en nosotros y sin embargo Botella lo dice claro y despacio, con pronunciación latina: "Madrid es divertida. Los juegos olímpicos no son deporte, son una celebración de la vida". ¿Qué poeta clásico y desconocido le ha escrito este maravilloso discurso a Ana Botella? Esto bebe del más grande de todos, del mismo Horacio. No fíes del incierto mañana, déjate de estambules y de tokios y vente a la fiesta del presente, coge la flor del día.

::ESCRIBIR ES LLORAR por Bruno Marcos::

Se ha repetido en España que escribir es llorar desde que Larra lo asegurase, pero no escribir también. Que se lo digan a Lucía Echevarría cuyo argumento más serio para penetrar en una reality show es que en una semana ganaba más que con un libro que le costaba escribir un año. Sin embargo en el reality la han destrozado, la han humillado, la han echado en cara que haya ganado el Planeta y el Nadal, que tenga dos carreras, y, por si fuera poco, se refieren a ella como, "esa señora", para llamarla vieja porque tiene 46 años. Un auténtico acoso que en cualquier lugar de trabajo habría constituido delito. Es un espectáculo lamentable de una España antropófaga a la que todo lo que la pasa se lo tiene merecido. Uno, que no suele ver estos aquelarres televisivos, aunque no haya leído nada de esta escritora, siente solidaridad con ella porque de alguna forma representa, en una situación esperpéntica, a la inteligencia pisoteada. Sin embargo lo que defienden los demás sea, seguramente, su derecho a comerse ese trozo nauseabundo del pastel, esa excrecencia de los realitys. Los randas, los maulas, los golfos, las busconas, los analfabetos, los maleantes, los chantajistas, los vagos y toda esa ralea se soliviantan porque una de los otros, de los que pueden ganarse la vida con sus luces, se mete en lo suyo.

::REPÚBLICA por Bruno Marcos::



Qué sorprendente leer la llegada de la segunda república escrita por Pla a pie de calle, tan distinta de aquella narración disparatada del conde de Foxá. Resalta Pla cómo los libros que leyó tan argumentados con que España había sido, era y sería, hasta por el paisaje, una monarquía se habían quedado obsoletos de la mañana a la noche.
"Me siento -dice- en un sillón del hall y no sé por qué razón, quizá por el propio cansancio, pienso en los libros que he leído sobre España, libros que, según me aseguraron eran buenos, elaborados por los más agudos observadores, nacionales y extranjeros, de este país.

::NUEVA YORK: HOY::

Fotografías de Leila Jacue
Bruno Marcos.-En uno de tus textos escribes que Nueva York vive "bajo la amenaza de ser expulsada del sueño dinámico del futuro." Esto me ha hecho recordar una de las percepciones que yo tuve de esa ciudad, que era una de las ciudades modernas más viejas del mundo. ¿Notas que esté cansada de esa tensión con el futuro?

David G. Casado.- Es vieja en el sentido de que ha vivido más tiempo colectivo que otras ciudades modernas, un tiempo no lineal sino hecho de temporalidades simultáneas. Pese que a veces nos dé la sensación de cansancio, la capacidad de recuperación de la ciudad es asombrosa. Piensa en Sandy, fue terrible y ya no se habla de ello, pero inconscientemente ha creado una nota mental en los neoyorkinos sobre el riesgo de futuras inundaciones, lo que ineludiblemente revaloriza las zonas de riesgo y pone en acción mecanismos que contrarrestan esta caída de valor, y aquí es donde el futuro y la tecnología entran en juego como grandes niveladores de valor.

B.M.-Quizá la novedad del siglo XXI respecto a la Nueva York paradigmática es que sea susceptible de padecer catástrofes. Los atentados de las torres gemelas como un agujero por el que la ficción más dramática y fantástica se coló a la realidad y, hace poco, el huracán Sandy, que, como dices, ensaya una vuelta al pasado imposible. Parece que la ciudad jugase el papel de escenario de acontecimientos, un laboratorio del tiempo entre pasado, presente y futuro. Esa reelaboración postcatastrófica no crees que pueda tener que ver con una dinámica, digamos, bursátil de los acontecimientos. Y por otro lado la zona cero, donde estaba el World Trade Center parece paralizada.

D.G.C.-Por un lado Nueva York es el corazón de la civilización occidental lo que la convierte en objetivo y por otro lado, que en realidad es consecuencia, aquí viven millones de personas de todas partes del mundo; cualquier catástrofe tiene más resonancia que si sucediera en otro lugar. Tal vez no es algo "justo" pero es así. Como simple ejemplo: estando de visita recientemente en España veíamos constantemente en el telediario imágenes de "olas de frío" en la ciudad que en paises del Norte de Europa son habituales en Invierno, y aquí también lo son... Pero sucede en Nueva York y eso lo convierte en noticia. Pero sí, los dispositivos de recuperación de Manhattan, están muy ligados a la industria financiera y bursátil, que no puede permitirse parar. Wall Street es la principal fuente de riqueza, es la cúspide de la pirámide bajo la cual se disponen múltiples economías escalonadas que se conectan con y trabajan para los más ricos. Es cierto que la zona cero tuvo problemas de reconstrucción y se ve como un sitio paralizado pero toda la industria financiera y bursátil se ha extendido hacia otras zonas colindantes. Una vez que terminen las obras y la llamada "Freedom Tower" esté finalizada, mucha acción volverá a esa localización, aunque ya haya dejado de ser el foco que era antes ya que la ciudad ha pasado a ser multifocal.

::DESDE ALEPO DERRUIDO::


Bruno Marcos.-Veo en tus fotografías desde Alepo la presencia humana en primer plano y la catástrofe como una escenografía. Da la sensación de que la civilización se fuera derruyendo en torno a esas figuras pero que ellas se mantienen de pie pese a ello. ¿Cómo es la reacción psicológica de la gente?¿Cómo acepta ese derrumbe?
JM López.-Como en todas las guerras la población civil es la que más sufre el conflicto, más aun en esta donde la mayoría de los 60.000 muertos son gente que iba a las manifestaciones, estaba en sus casas, en el colegio o haciendo cola para comprar el pan. Muchos de ellos se preguntan qué han hecho para merecer esto y todos ven el futuro sin Bashar Al-Assad y con mucho escepticismo.
Pese a todo se esfuerzan por recuperar la actividad y llevar una vida lo mas normal posible, por ponerte un ejemplo hace un par de semanas nuestro traductor se caso con su novia precisamente por eso.
B.M.- ¿Cómo es el día a día de un reportero gráfico en medio de un conflicto?¿Existe alguna protección o estáis igual que la población expuestos a todo peligro?
JM López.-Aquí nuestro trabajo consiste en levantarnos temprano y salir a la calle a buscar información sobre algún tema o ir al frente, normalmente acompañados por un “fixer” que hace las veces de conductor y traductor, luego volver a casa (aquí no hay hoteles, yo vivo junto con otros periodistas españoles y extranjeros en un piso que nos alquila un sirio) preparar las fotos y tratar de conectarme a internet vía satélite para mandar las fotos a la agencia France Press con la que estoy trabajando.
En el día a día para movernos por la ciudad básicamente estamos expuestos a los mismos peligros que el resto de la gente porque las bombas no distinguen entre civiles, militares o periodistas.
Cuando vamos a algún frente solemos llevar chaleco antibalas y casco, equipamiento que no tiene ninguno de los rebeldes.

::ESPAÑA: LOS PUTREFACTOS::




Foto.Darío Marcos

Bruno Marcos.- Da la sensación de que España hubiera sido estos años un magro puchero que ahora se tornara putrefacto. Los putrefactos de los que hablaran Lorca y Dalí eran los anticuados, cursis, retrógrados, blandos y patéticos, los putrefactos de hoy serían los ricos, los que tienen trabajo, los que visten bien y se compran caprichos, con una crisis tan contumaz todo se vuelve una frivolidad, una cursilería. ¿Es posible que sólo los políticos y los putrefactos sean los culpables?
Alfredo Puente.-Lo verdaderamente putrefacto es esa necesidad eterna que tenemos de buscar culpables, desayunar "maniqueismo". En las últimas décadas lo único que hemos tenido magro ha sido la ética, personal y colectiva, fruto de haber destruido casi cualquier espacio y tiempo para la educación. Seguimos midiendo si robar uno es menos nauseabundo que robar mil, eso es hacer pedagogía de la miseria. Pertenece por igual al rico, al pobre, al pusilánime y al gestor. La distinción que buscas pertenece al orden de quién tiene el poder, quién no. No tiene porqué coincidir con los actores que propones. Además, lo putrefacto solo nos escuece aún, como grupo, por contraste, sobre todo estético, por el recuerdo de lo que creímos ser, pero ¿cuál era la comparación?, ¿la sociedad del bienestar acaso?, ¿aquella que nos permitía subarrendar por cuatro años cualquier bien material o moral?  Descomponerse es parte de un ciclo que genera vida. Lo único insoportable es la pérdida de capacidad para distinguir entre lo aceptable y lo inaceptable.

::RAMÓN Y LA CUCAMONA por Bruno Marcos::


Se cumplen cincuenta años de la muerte de Ramón Gómez de la Serna y sigue sin ser considerado apenas nada más que una sombra de pie en el cuadro que Solana pintó de la tertulia, la cripta, del café Pombo.
Ramón figura hoy en día en nuestra cultura ibérica como el inventor de la cucamona literaria hispánica, es decir la versión castiza, y un tanto chusca, de la vanguardia europea de principios del XX. Y probablemente sea poco más que eso. Por su desparpajo inventivo, con el que, al revés que los surrealistas, trocaba lo cotidiano en insólito, le tocó lo que toca al bufón en un reino realista, el aplauso inmediato y el olvido como destino.Sus greguerías provocan la media sonrisa propia de un pensamiento chocarrero que reduce toda profundidad intelectual a un chiste sonoro con filosofía de baja intensidad cercana al refrán. Gómez de la Serna usufructuó un ecosistema especial como el de España para explotar la excepcionalidad sin mayor competencia que la aventura un tanto truculenta del ultraísmo.
Aunque la verdad es que Ramón ha triunfado pese a haber sido reducido a una esquelética bagatela en la que un señor de traje orondo y redondo dice tonterías, porque precisamente triunfa de sus tonterías para volverse indeleble en su estereotipo, en el sitio del bufón cultural.
Claro que para que entre Ramón en la historia del arte patrio habría que incorporar la cucamona al panteón de las Bellas Artes.
Al final el director de un periódico le escribe a Ramón que basta de greguerías y él responde: "Greguerías hasta la muerte."

::AÑO ALBERT CAMUS por Bruno Marcos::

En pocos días entraremos en el año 2013 y hará cien años del nacimiento de Albert Camus. Recuerdo que cuando estuve en París, al mostrar mi carnet de estudiante de Bellas Artes, las chicas de la recepción de los museos sonreían y eran especialmente amables, en contraste con lo que ocurría en España que contestaban con indiferencia cuando no con un mohín de desprecio. Es un detalle que ilustra el aprecio que en Francia existe por la cultura. Los franceses saben transformarla en un acontecimiento emocional, por eso seguro que el centenario de Camus servirá para que se pongan de nuevo en movimiento las obras de este gran autor. Sus novelas, sus obras de teatro, sus ensayos no pasan de moda. Parece increíble que escribiera el Calígula con menos de treinta años. En él se ven todas las angustias de la Humanidad y los resortes de la psicología, además de una construcción magistralmente alegórica del drama de existir.
Hay frases que se suceden, diálogos que le dejan a uno pensando horas. Parece escrito por un clásico. No intenta explicar la locura de un emperador romano sino los límites del espacio de la vida y, en ellos, cómo el bien y el mal pueden verse atravesados por nuestros pasos.

::ALFANHUÍ por Bruno Marcos::

Fue un lectura muy extraña de infancia. Realmente no sé si se trata de un libro para niños. Lo leí por imperativo escolar. Con la lista de obras que nos proponían acudí a la biblioteca que había dejado mi hermano cuando se marchó a estudiar fuera y allí estaba Alfanhuí. Era un libro muy siniestro y muy imaginativo, lleno de una desolación enorme, con paisajes que me daban miedo, atardeceres carmín, bermellón y sangre, amaneceres de oro y amarillo, caminos a ningún sitio... Recuerdo leerlo con ocho o nueve años y quedarme sobrecogido y también reconocer un estado de la sensibilidad que no me era ajeno. Me sentía identificado con el relato recordando sensaciones que había tenido en momentos de soledad enfrentado a las cosas como huellas del tiempo. Aquella animación de los objetos, el gallo de la veleta, la silla echando raíces por sus patas, la sombra de los pájaros disecados volando por el techo, todas esas prosopopeyas eran fantasmales y tristes, era una imaginación indigente de felicidad, una imaginación de soledades, de niño solitario.

::FEOS por Bruno Marcos::



Lo ha dicho hace poco un outsider como Arturo Fernández: "Los que van a las manifestaciones son feos". Claro que él desconoce la dimensión estética de su apunte. Para arreglarlo, y pensando que lo grave era su superficialidad, añadió que eran feos por fuera y por dentro. Si no fuera porque en España nadie se toma en serio a un señor como Arturo Fernández que va por la vida confundiendo su personaje con su realidad, su broma con su verdad, se sacarían importantes conclusiones.
En la novela Madrid de corte a checa hay un pasaje deslumbrante y absurdo, se trata de la descripción de las turbas que avanzan por las calles de Madrid hasta el Palacio de Oriente para expulsar de España al rey Alfonso XXIII. Agustín de Foxá dice lo mismo que Arturo Fernández, sustancialmente que aquella masa estaba compuesta por gentes deformes, enfermos, tullidos, enanos, resentidos, mezquinos, groseros, en definitiva, feos. No se me escapa que el conde conocía las teorías del esperpento de Valle Inclán porque, creo recordar, que el libro se inicia precisamente en una conferencia del gallego en el Ateneo. El caso es que la vuelta que Foxá le da a la técnica del esperpento es desconcertante porque si Valle hablaba de hacer pasar a los héroes clásicos por los vidrios del callejón del gato para exagerar sus defectos y hacerlos más patentes, el conde hace pasar a los ya deformes por su óptica deformante, ensañándose con ellos en lo que podríamos calificar de un hiperrealismo mal intencionado. Se ve que Foxá no ha entendido nada del esperpento porque devuelve la realidad al punto de partida.
Tanto el conde de Foxá como el maduro galán Fernández nos hablan de lo evidente, que la gente que se echa a la calle a manifestarse aunque en origen fuera guapa, con los disgustos, se vuelve fea.